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Enfermedades desmielinizantes y de la neurona motora, y su repersusión al volante.

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Enfermedades desmielinizantes

Las enfermedades desmielinizantes progresivas con episodios frecuentes incapacitan la conducción.

Las enfermedades de la neurona motora caracterizadas por debilidad y atrofia muscular son progresivas e impiden conducir.

Enfermedades desmielinizantes.

La desmielinización es característica de muchos trastornos neurológicos, y puede producirse por lesiones locales, isquemia, tóxicos o alteraciones metabólicas.

La esclerosis múltiple es la enfermedad desmielinizante primaria más importante.

  • Esclerosis múltiple:

    Es una enfermedad lentamente progresiva del SNC caracterizada por zonas diseminadas de desmielinización en el cerebro y la médula espinal, que ocasiona múltiples y variados signos y síntomas neurológicos, generalmente con remisiones y exacerbaciones.

    Se manifiesta comúnmente entre los 20 y 30 años, y afecta aproximadamente a 450.000 personas en Europa y cerca de 2,5 millones en el mundo.

    El inicio suele ser insidioso con parestesias en una o más extremidades, en el tronco o en un lado de la cara, debilidad de una pierna o una mano, trastornos visuales como ceguera parcial, dolor ocular, diplopía, visión borrosa o escotomas, por neuritis retrobulbar.

    Otros síntomas iniciales son parálisis ocular pasajera, rigidez leve, fatiga excesiva de una extremidad, pequeñas alteraciones de la marcha y la coordinación, dificultad en el control vesical, vértigo y alteraciones emocionales.

    La afectación del tronco cerebral puede ocasionar diplopía, nistagmo, dolor, debilidad y entumecimiento faciales.

    Los problemas de coordinación, ataxia, temblor y disartria orientan a una afectación cerebelosa.

    Exceso de calor, fatiga, estrés y ejercicio, pueden acentuar la sintomatología.

    Los episodios de disfunción neurológica focal duran varias semanas y con recuperación variable.

    La evolución es muy diferente variando desde brotes esporádicos, a episodios frecuentes que llevan rápidamente a la incapacidad, o casos en los que la enfermedad es mortal en el plazo de un año.

    El paciente debe mantener una vida lo más normal y activa posible, evitando el exceso de trabajo y la fatiga.

    La fisioterapia ayuda a que los pacientes se sientan más cómodos.

    Se deben tratar de inmediato las infecciones y dificultades urinarias.

    No existe un tratamiento específico. La intervención temprana y un manejo apropiado de la enfermedad puede conseguir que los pacientes disfruten de una vida plena y activa, incluyendo la conducción.

    La medicación con corticoides y fármacos que reducen la espasticidad se indican de forma selectiva. Los efectos secundarios pueden acentuar la debilidad muscular y causar somnolencia

Enfermedades de la neurona motora.

  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA):

    Se caracteriza por una degeneración progresiva de las vías corticoespinales y/o las células del asta anterior y/o los núcleos motores bulbares.

    Unos 5.000 españoles padecen esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

    Es una enfermedad neurológica que afecta al sistema motor paralizando sin remisión todos los músculos del cuerpo hasta dejarlos inertes.

    Su incidencia se estima en torno al 2%, con unos 800 nuevos casos diagnosticados cada año, de acuerdo a los datos de la Asociación Española de ELA (ADELA).

    La ELA se manifiesta por debilidad y atrofia muscular, que a menudo se inicia en las manos, y con menos frecuencia en los pies.

    Son frecuentes los espasmos que pueden preceder a la debilidad, la espasticidad y las fasciculaciones musculares. También, puede haber disartria y disfagia.

    La atrofia muscular progresiva es una variante de evolución más benigna, en la que la afectación de las células del asta anterior supera la corticoespinal.

    La atrofia y debilidad se inician en las manos, progresan hacia los brazos, los hombros y las piernas, y finalmente se generalizan.

  • Atrofia muscular espinal crónica (AME):

    La debilidad y la atrofia son más evidentes en las piernas, iniciándose en el cuádriceps y los flexores de la cadera, aunque más tarde se afectan también los brazos.

    La debilidad progresa a menudo de las partes proximales a las distales.

    No existe tratamiento específico para las enfermedades de la neurona motora.

    La fisioterapia puede ayudar a mantener la función muscular, y los cuidados locales y la ortopedia son útiles para disminuir las deformidades.

Consejo sobre Esclerosis múltiple.

Las enfermedades desmielinizantes progresivas con episodios frecuentes incapacitan la conducción.

Los casos que cursan con brotes esporádicos permiten conducir entre los brotes, si el médico valorando la situación clínica del paciente, informa en este sentido.

En todos los casos se recomienda hacer trayectos cortos en el vehículo, porque la fatiga y el cansancio favorecen los síntomas.

Después de la remisión de un brote con disfunción neurológica focal, es importante realizar al paciente una nueva valoración neurológica que detecte secuelas permanentes, que limiten la capacidad de conducir.

En los casos necesarios, el médico desaconsejará la conducción.

Si existe posibilidad de adaptar el vehículo a la incapacidad del paciente, se dará informe médico completo de la situación clínica del paciente que permita realizar la adaptación, según marca la Ley.

Consejo sobre Esclerosis lateral amiotrófica y Atrofia muscular espinal crónica.

Las enfermedades de la neurona motora caracterizadas por debilidad y atrofia muscular son progresivas e impiden conducir.

El médico desaconsejará la conducción, e informará de ello al paciente y a los familiares.